- +57 321 216 1940
- contacto@jorgeandresgechem.com
- 24/7
Una llamada entre Gustavo Petro y Donald Trump desescaló semanas de tensión y abrió la puerta a un encuentro en la Casa Blanca. “Colombia y Estados Unidos tienen que trabajar juntos en la lucha contra el narcotráfico”, dijo la senadora Esperanza Andrade. “Aunque pueda parecer un alivio momentáneo para la tensión, es en realidad un síntoma alarmante de la fragilidad de la política exterior”, señaló, a su turno, el representante Julio César Triana.
Johan Eduardo Rojas López
johan.rojas@lanacion.com.co
Una llamada telefónica inesperada modificó el tono de la tensa relación entre los presidentes de Estados Unidos, Donald Trump, y de Colombia, Gustavo Petro, tras semanas marcadas por cruces de declaraciones y amenazas que incluso derivaron en movilizaciones ciudadanas en el país.
El propio Trump calificó como “un honor” el contacto con su homólogo colombiano y aseguró que fue Petro quien lo buscó para abordar asuntos sensibles como el narcotráfico y otros desacuerdos bilaterales. Horas después, desde la Plaza de Bolívar y ante miles de personas, el mandatario colombiano afirmó que, al menos por ahora, las advertencias provenientes de Washington se disiparon.
El diálogo, que se prolongó cerca de una hora, dejó como principal anuncio un próximo encuentro entre ambos jefes de Estado en la Casa Blanca, previsto para la primera semana de febrero. El presidente estadounidense ratificó la cita y dijo confiar en que será “muy beneficiosa para Colombia y Estados Unidos”.
Petro señaló que durante el intercambio defendió la política antidrogas de su administración, resaltando los resultados en incautaciones y extradiciones.
¿Qué significa esta llamada?
Para la senadora conservadora Esperanza Andrade, la comunicación no solo es oportuna, sino necesaria. Señaló que Colombia y Estados Unidos tienen que trabajar juntos en la lucha contra el narcotráfico y en muchos otros escenarios bilaterales, bajo un trato respetuoso y franco.
“Vale recordar que, durante meses, le pedimos al presidente Petro desescalar el tono contra la administración de los Estados Unidos y tomar únicamente las vías diplomáticas. (…) Se ha encontrado un camino diplomático, se puede avanzar, pero la tensión aún no se ha superado con el principal socio comercial y aliado de Colombia. Todo dependerá de que los presidentes no se salten con trinos los canales institucionales y Petro no agrave nuevamente los problemas, como es su costumbre”, aseguró.
La líder política también reaccionó a la reunión que sostendrá Petro con la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, la cual se llevará a cabo en la Casa de Nariño.
“Es muy importante recomponer las relaciones con Venezuela, tras la captura del dictador (Nicolás) Maduro. Ojalá se cumplan los objetivos de avanzar en la construcción de la paz, la protección de la frontera, en la reconciliación y restablecer plenamente las relaciones bilaterales y comerciales”, agregó.
Con esto, según Andrade, se envía un mensaje: Colombia es un país pacífico, democrático, que defiende la soberanía y tiene autonomía diplomática. Bajo esa lógica, podría cumplir un papel de mediador.
Más que un alivio
El representante a la Cámara por el Huila, Julio César Triana, por su parte, dijo que la reciente llamada entre los mandatarios de Colombia y Estados Unidos, aunque pueda parecer un alivio momentáneo para la tensión, es en realidad un síntoma alarmante de la fragilidad de la política exterior.
Subrayó que no es sano para el país que la relación con el aliado estratégico más importante termine reducida a una “llamada de emergencia” tras ataques verbales e ideológicos.
“Estamos siendo testigos de uno de los puntos más bajos en la historia de la diplomacia colombiana, una institución que otrora fuera de las más admiradas y respetadas por su rigor técnico y su visión de Estado. Este preocupante panorama se agrava con las declaraciones del presidente en medio de marchas convocadas por el mismo Gobierno y los cambios de postura a último minuto. Estas acciones demuestran que, en este gobierno, las decisiones de política exterior se toman sobre la marcha, sin planeación ni respeto por las relaciones exteriores. La soberanía y el respeto internacional no se ganan con discursos en plazas públicas, sino con resultados en seguridad y una gestión diplomática seria que priorice los intereses de los colombianos por encima de los egos personales. Esperamos que las gestiones que está adelantando el Gobierno Nacional se hagan con una postura más cauta y precavida, no solo en materia de declaraciones, sino en las acciones o cooperaciones, porque elegir los aliados es una labor que se debe desempeñar con cabeza fría”, declaró.
Intervenciones en Venezuela podrían impactar al Huila
Según el secretario de Gobierno, Seguridad y Asuntos Comunitarios del Huila, Juan Carlos Casallas, se han conocido presuntos traslados de ciertos miembros de grupos armados organizados, especialmente del Eln, que se encontraban resguardados, al parecer, en Venezuela.
“Debemos esperar que eso no tenga un mayor impacto en el Huila. Sin embargo, de acuerdo con las fuentes de información periodísticas, se ha conocido de situaciones de movilización hacia Colombia ante los efectos que tuvo la captura del dictador Nicolás Maduro y los riesgos de nuevas operaciones. Es posible que tengamos una intensificación del conflicto, no solo por la presencia de estos actores, sino por los enfrentamientos con otros grupos armados. Recientemente conocimos un video en el que alias ‘Iván Mordisco’ convocaba a los miembros de otros grupos armados organizados residuales a unirse para combatir al Estado y la acción internacional. En ese sentido, existe un riesgo potencial de que continúen fortaleciéndose”, precisó.
Tensiones dañinas
Jorge Andrés Géchem, secretario de Desarrollo Económico y Turismo del Huila, explicó que las tensiones políticas entre jefes de Estado, en este caso entre el presidente Donald Trump y Gustavo Petro, generan ante todo incertidumbre, uno de los principales enemigos de la estabilidad económica.
“En el plano regional, particularmente para territorios como el Huila, los impactos suelen sentirse de forma indirecta, pero real. Menor dinamismo económico nacional se traduce en menores oportunidades de inversión, presión sobre el empleo, reducción en la demanda de productos regionales y mayores dificultades para pequeños y medianos empresarios que dependen de mercados estables y reglas claras. Además, cualquier tensión internacional que afecte el crecimiento del país termina repercutiendo en los ingresos de los hogares y en la sostenibilidad de los procesos productivos locales”, anotó.
Por lo anterior, el llamado siempre es a privilegiar el diálogo, el respeto al Derecho Internacional y la cooperación entre Estados, entendiendo que la estabilidad política y diplomática es una condición fundamental para garantizar crecimiento económico, generación de empleo y bienestar para las regiones.
Dijo, además, que la amenaza de una posible acción militar en Colombia agrava de manera significativa el impacto económico, incluso aunque no se materialice, porque en economía la expectativa es tan determinante como el hecho mismo, y cuando se introduce en el discurso público la posibilidad de una acción militar, el efecto inmediato es un aumento sustancial de la incertidumbre sistémica.
“A nivel regional, el impacto suele ser aún más sensible. Departamentos como el Huila, que dependen en gran medida del dinamismo interno, del comercio, del agro, del turismo y del emprendimiento, se ven afectados porque cualquier choque externo que desacelere la economía nacional reduce la demanda, limita el acceso a recursos y estrecha los márgenes de maniobra para empresarios y productores locales. (…) Cuando la percepción de estabilidad se debilita, las familias consumen menos, los empresarios arriesgan menos y los territorios pierden ritmo de desarrollo. No se trata necesariamente de un impacto inmediato o abrupto, sino de un deterioro gradual del entorno económico cuando la relación entre Estados se vuelve impredecible”, informó.
Fuente: https://www.lanacion.com.co/petro-y-trump-del-choque-al-dialogo/
“Aca entre todos”